Francia: Por primera vez, la Corte de Casación admite el reenvío en materia de filiación

Por María Mercedes Albornoz

Recientemente, la 1ª Sala Civil de la Corte de Casación de Francia se pronunció acerca de un tema controvertido en el país galo: el reenvío en materia de filiación. Lo hizo en la Sentencia no. 178, del 4 de marzo de 2020 (18-26.661), en la que se interpreta la norma de conflicto del artículo 311-14 del Código Civil francés en el sentido de que admite el reenvío. Según la parte pertinente de dicho artículo: “la filiación se rige por la ley personal de la madre al día del nacimiento del niño”(1).

Desde que esa regla conflictual fue adoptada, en 1972(2), diversos tribunales de fondo la habían aplicado rechazando posibilidad de reenvío(3). Pero la Corte de Casación no había tenido oportunidad de pronunciarse al respecto, hasta ahora. Se advierte así la relevancia de la decisión que traducimos, presentamos y comentamos a continuación.

Antecedentes fácticos y procesales

El 26 de agosto de 2010, la niña C nació en Gotinga, Alemania, del matrimonio entre el señor Y, de nacionalidad italiana y australiana, y la señora X, de nacionalidad alemana. La familia residía en Francia, en la ciudad de París.

El señor Z impugnó la paternidad del señor Y con respecto a la niña C, ante el Tribunal de Primera Instancia de París. La sentencia objeto del recurso de casación que nos ocupa, fue dictada por la Corte de Apelaciones de París el 18 de diciembre de 2018, como consecuencia de un reenvío posterior a otra decisión de casación (1ª Sala Civil de la Corte de Casación, 12 de julio de 2017, no. 16-21.000).

El motivo del recurso de casación

La señora X y el señor Y le reprochan a la sentencia atacada haber decidido que la ley francesa era el derecho aplicable a la acción del señor Z mientras que, según la posición que ellos defienden:

1. aplicando el artículo 311-14 del Código Civil, la filiación se rige, imperativamente, por la ley personal de la madre al día del nacimiento de la niña, por lo que el reenvío queda excluido del ámbito de aplicación del artículo; habiendo decidido lo contrario, los jueces de apelación violaron los artículos 3 y 311-14 del Código Civil;

2. aplicando el artículo 311-14 del Código Civil, el reenvío no puede operar sino a condición de que favorezca el establecimiento o el mantenimiento de la filiación; al haber admitido el reenvío en este caso concreto cuando éste favorecía, al fin y al cabo, la impugnación de un vínculo de filiación adquirido, impugnación excluida por aplicación de la ley designada por la norma de conflicto francesa, los jueces de apelación violaron los artículos 3 (4) y 311-14 del Código Civil;

3. el reenvío es excluido cuando la norma de conflicto extranjera contiene puntos de conexión alternativos; al haber admitido el reenvío en este caso concreto cuando de sus constataciones resultaba que la ley alemana establecía, en materia de impugnación de la filiación, puntos de conexión alternativos, los jueces de apelación violaron los artículos 3 y 311-14 del Código Civil;

4. le corresponde al juez francés buscar el sentido y alcance del derecho extranjero que él declara aplicable, con la contribución de las partes si es necesario, y debe explicar la manera en la que define el contenido del derecho extranjero; en términos del artículo 14, §1, de la Ley de Introducción al Código Civil alemán: “(1) Los efectos generales del matrimonio son sometidos: 1. al derecho del Estado del cual los cónyuges son nacionales o han sido nacionales durante el matrimonio, si uno de ellos todavía es nacional de ese Estado, o bien; 2. al derecho del Estado en el que ambos cónyuges tienen su residencia habitual o han tenido su residencia habitual durante el matrimonio, si uno de ellos todavía tiene su residencia habitual allí, y si es necesario; 3. al derecho del Estado con el cual los cónyuges tienen el vínculo más estrecho. (2) Si uno de los cónyuges es nacional de varios Estados, los cónyuges pueden, a pesar del artículo 5, 1er párrafo, elegir el derecho de uno de esos Estados, si el otro cónyuge también es nacional de éste. (3) Los cónyuges pueden elegir el derecho del Estado del cual uno de ellos es nacional, si no se cumple la condición del párrafo 1° no. 1 y 1. ninguno de los dos cónyuges tiene la nacionalidad del Estado en el cual ellos tienen su residencia habitual, o 2. los cónyuges no tienen su residencia habitual en el mismo Estado. Los efectos de la elección de la ley aplicable cesan cuando los cónyuges adquieren una nacionalidad común. (4) La elección de la ley aplicable debe ser efectuada ante notario. Si el acto fue celebrado en el extranjero, es suficiente con que cumpla las condiciones de validez de un contrato de matrimonio según el derecho elegido o según el del lugar donde se efectuó la elección de la ley”; que al haber decidido que el artículo 14, §1, de la Ley de Introducción al Código Civil alemán dispone que, en ausencia de nacionalidad común de los esposos, la ley que rige los efectos del matrimonio es la ley del Estado de su domicilio común, sin analizar al menos de manera sumaria el texto que estaban aplicando para operar el reenvío, los jueces de apelación violaron los artículos 3 del Código Civil y 12 del Código de Procedimiento Civil(5).

La respuesta de la Corte de Casación

La Corte de Casación indica que, según el artículo 311-14 del Código Civil, la filiación se rige por la ley personal de la madre al día del nacimiento del niño. Luego determina que este texto, que enuncia una norma de conflicto bilateral y neutra, no excluye el reenvío.

A continuación, observa lo siguiente: luego de haber decidido que el derecho alemán era designado por el artículo 311-14 del Código Civil por ser la ley nacional de la señora X al día del nacimiento de la niña C, es mediante una interpretación soberana de los artículos 20, 19 y 14, §1, de la Ley de Introducción al Código Civil alemán que contienen las normas de Derecho internacional privado alemán, cuyos términos ha analizado, que la Corte de Apelaciones decidió que, para resolver el conflicto de leyes relativo al establecimiento de la filiación, la legislación alemana reenvío a la ley de la residencia habitual del niño y a la ley que rige los efectos del matrimonio, la cual, en ausencia de nacionalidad común de los cónyuges, es la ley del Estado de su domicilio común.

La sentencia de la Corte de Apelaciones constata que la niña tiene su residencia habitual en Francia, que el señor Y tiene las nacionalidades italiana y australiana, que la señora X es de nacionalidad alemana y que su domicilio se ubica en Francia. Indica exactamente que la resolución del conflicto de leyes aplicando las soluciones formuladas por el derecho alemán, que designan la ley francesa, permite, mediante la utilización de la teoría del reenvío, garantizar la coherencia entre las decisiones, independientemente de cuáles sean las jurisdicciones ante las que se presente la demanda.

De todas estas constataciones y afirmaciones se concluye que la Corte de Apelaciones dedujo correctamente que la ley francesa era aplicable a la impugnación de paternidad ejercida por el señor Z.

Por consiguiente, el motivo es infundado.

En consecuencia, la Corte de Casación rechaza el recurso.

Comentario

La determinación del derecho aplicable a la filiación de la niña C era crucial en esta controversia. En efecto, la solución a la que se había llegado aplicando el derecho sustantivo francés (considerar al señor Z padre de C) difiere de aquélla que probablemente se habría dictado como resultado de la aplicación del derecho sustantivo alemán al caso concreto (rechazar la impugnación de la paternidad de Y con respecto a C, en tanto no se probara la ausencia de vida de familia entre ellos).

El juez francés, competente en el caso, debía aplicar la norma de conflicto del artículo 311-14 del Código Civil de su país, referida a la filiación. Dicha regla, leída junto con el tercer párrafo del artículo 3 del mismo código, indicaba que la filiación se rige por la ley de la nacionalidad de la madre al momento del nacimiento de la niña.

Como X, cuando dio a luz a C, era alemana, para este caso, la norma de conflicto francesa señalaba como aplicable el derecho alemán. Surge aquí una encrucijada interpretativa: ¿debía el juez considerar que la remisión al derecho extranjero se refería al derecho sustantivo de Alemania o, al contrario, que también incluía las normas alemanas de Derecho internacional privado?

A favor de la primera opción –designación del derecho sustantivo extranjero– puede sostenerse que la nacionalidad de la madre como punto de conexión es especialmente característica del Derecho internacional privado francés en materia de filiación y que se funda en la certeza que suele existir en cuanto a la identidad de la madre(6).

El estricto apego a la voluntad del legislador parece exigir que, cuando la madre no es francesa, debe aplicarse el derecho sustantivo del país del cual ella es nacional. Por lo tanto, no podría configurarse el reenvío.

Un argumento adicional para apoyar la primera de las opciones podría ser el temor de que, en la segunda opción, la norma de conflicto extranjera reenviara al derecho de un tercer Estado, produciéndose de este modo un reenvío en segundo grado y dando por tierra con la intención de generar certeza en este ámbito.

En cambio, la segunda de las opciones –designación del derecho extranjero en su conjunto, incluyendo sus normas de Derecho internacional privado– puede dar lugar a la figura del reenvío si la norma de conflicto extranjera, aplicada al caso, indica que se debe aplicar el derecho del país del juez –reenvío en primer grado– o el de un tercer país.

A favor de esta opción es factible sostener que la norma de conflicto bilateral y neutra no excluye el reenvío, figura que no hace sino llevar hasta sus últimas consecuencias el deber del juez de resolver conforme a derecho. Distinta sería la situación con respecto a una norma de conflicto materialmente orientada, en la cual el legislador pretende favorecer cierto resultado material(7).

Asimismo, otro argumento que apoya la admisión de la posibilidad del reenvío es la búsqueda de coherencia internacional de las soluciones, procurando reducir el potencial impacto para las partes, por el hecho de que el caso sea conocido y resuelto por el órgano jurisdiccional de un Estado, o de otro.

La sentencia de casación reportada aprobó la designación del derecho aplicable realizada por la Corte de Apelaciones de París. Esta última, tomando como punto de partida el artículo 311-14 del Código Civil francés, aplicó la norma conflictual alemana sobre filiación, la cual reenviaba a la ley francesa, dado que tanto la residencia habitual de la niña como el domicilio común de los padres unidos en matrimonio y de nacionalidades diferentes, se ubicaban en Francia.

Por lo tanto, fue correcto haber aplicado el derecho sustantivo francés para solucionar la controvertida filiación de la niña C.

De esta manera, la Corte de Casación establece un criterio para interpretar de la norma de conflicto del artículo 311-14 del Código Civil: la posibilidad de reenvío no está excluida.

_________________________
(1) El texto completo del artículo 311-14 del Código Civil francés establece lo siguiente: “La filiación se rige por la ley personal de la madre al día del nacimiento del niño; si la madre no es conocida, por la ley personal del niño”.
(2) Texto creado por el artículo 1 de la Ley no. 72-3, del 3 de enero de 1972, en vigor desde el 1° de agosto de 1972 hasta que el 1° de julio de 2006 entró en vigor la Ordenanza no. 2005-759 del 4 de julio de 2005, que reformó el derecho de la filiación, sin alterar la letra del artículo 311-14 del Código Civil.
(3) Por ejemplo: Corte de Apelaciones de París, 11 de mayo de 1976; Corte de Apelaciones de Lyon, 31 de octubre de 1979; Corte de Apelaciones de París, 20 de enero de 1986.
(4) El tercer párrafo del artículo 3 del Código Civil francés dispone: “Las leyes relativas al estado y la capacidad de las personas rigen a los franceses, incluso si residen en un país extranjero”. Esta norma de conflicto formulada de manera unilateral, bilateralizada, indica que el estado civil y la capacidad de las personas físicas se rigen por el derecho de su nacionalidad –es decir, por el derecho del Estado del cual son nacionales.
(5) Según el 1er párrafo del artículo 12 del Código de Procedimiento Civil francés, “el juez decide el litigio de conformidad con las reglas de derecho que le son aplicables”.
(6) Nótese, sin embargo, que, actualmente, el otrora indiscutido principio “mater semper certa est” es frecuentemente desafiado por una realidad que va mutando, de la mano de los avances de las técnicas de reproducción humana asistida. Así, por ejemplo, en casos de gestación por sustitución, puede no ser tan evidente quién es la madre de un niño.
(7) Por ejemplo, la validez formal de un acto jurídico.

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