Colombia: Se mantiene la reciprocidad como requisito para la eficacia de sentencias extranjeras

Por Claudia Madrid Martínez

El 1 de enero de 2016 entró en vigencia la Ley 1564 de 2012, que contiene el Código General del Proceso (Diario Oficial No. 48.489 de 12 de julio de 2012), de conformidad con el Acuerdo No. PSAA15-10392 del 1 de Octubre de 2015, expedido por la Sala Administrativa del Consejo Superior de la Judicatura.

No hubo mayores modificaciones en lo relativo a la eficacia extraterritorial de sentencias extranjeras. Al contrario, se mantuvo incluso la necesidad de probar la reciprocidad, requisito que ha ido desapareciendo en los diversos sistemas de Derecho internacional privado y que en Colombia, además de temas formales relativos a la legalización o, en su caso, apostilla de la sentencia cuyo reconocimiento se solicita, es la primera causa para denegar el pase de decisiones extranjeras.

En tal sentido, se admite que la reciprocidad pueda ser diplomática o legislativa. En efecto, de conformidad con el artículo 605del Código General del Proceso, “Las sentencias y otras providencias que revistan tal carácter, pronunciadas por autoridades extranjeras, en procesos contenciosos o de jurisdicción voluntaria, tendrán en Colombia la fuerza que les concedan los tratados existentes con ese país, y en su defecto la que allí se reconozca a las proferidas en Colombia”

Así, la reciprocidad diplomática se deduce a partir de la existencia de tratados internacionales con el Estado cuyos tribunales han dictado la sentencia. Para ello es común que la Sala de Casación Civil oficie a la Cancillería para que esta informe si hay algún tratado vigente entre Colombia y el Estado sentenciador.

En caso contrario, la reciprocidad legislativa se prueba a través de informes solicitados a las autoridades consulares del Estados sentenciados, de manera que estos informen sobre la vigencia y contenido de los textos legales que, en el Estado sentenciador, regulan lo relativo a la eficacia extraterritorial de sentencias.

Por ejemplo, en fecha 14 de diciembre de 2017, la Sala de Casación Civil de la Corte Suprema de Justicia (SC21181-2017, Radicación nº 11001-02-03-000-2015-02610-000) conoció y decidió el reconocimiento de una sentencia alemana de divorcio, conforme a las disposiciones del Código General del Proceso.

En la citada decisión se solicitó al Ministerio de Relaciones exteriores que certificara si entre Colombia y Alemania existe tratado vigente sobre “…el reconocimiento recíproco del valor de sentencias pronunciadas por autoridades judiciales de ambos países…” y, en caso afirmativo, que remitiese copia auténtica del mismo con la respectiva constancia de vigencia. El Ministerio respondió que no existen tratados entre Colombia y Alemania sobre la materia.

Por lo cual “se solicitó al Cónsul de Colombia en Frankfurt (Alemania), por intermedio de la misma Cartera Ministerial, remitir copias certificadas, con indicación de su vigencia, de los textos legales de acuerdo con los cuales es permitido, en ese territorio, la ejecución de providencias judiciales extranjeras proferidas en causas de divorcio”. Ello, con la finalidad de probar la reciprocidad legislativa.

El Cónsul informó que

“…la ‘Ley sobre los procesos en Materia de Familia y asuntos de Jurisdicción Voluntaria’, reconoce efectos a las sentencias extranjeras en causas matrimoniales, cuando se tramitan por medio de un proceso especial siempre y cuando no se configuren las siguientes circunstancias:

‘1.- Los tribunales del otro Estado no tengan competencia según la legislación alemana’, ‘2.- Una persona involucrada que no se haya manifestado con respecto al fondo del litigio no haya recibido debidamente o con suficiente antelación el escrito de mera tramitación para poder hacer uso de sus derechos’, ‘3.- La sentencia sea incompatible con otra sentencia anterior o reconocida, dictada en territorio nacional o en el extranjero’, ‘4.- El reconocimiento de la sentencia lleve a un resultado incompatible con los principios elementales de la legislación alemana, sobre todo cuando el reconocimiento sea incompatible con los derechos fundamentales’ (artículo 109)”.

El sentenciador además afirmó que “Debe agregarse que la reciprocidad legislativa entre Colombia y la República Federal de Alemania ha sido reconocida igualmente en sentencias de fecha 4 de diciembre de 2009, Exp. 2009-00419-00; 1 de diciembre de 2010, Exp. 2008-01637-00; 28 de mayo de 2010, Exp. 2008-00596-00; 2 de febrero de 2011, Exp. 2009-00967-00 y 29 de noviembre de 2011, Exp. 2007-00939-00”.

Así, considerándose cumplido el requisito de reciprocidad legislativa, la Sala consideró que la decisión del tribunal alemán no versa sobre derechos reales constituidos en bienes que se encontraban en territorio colombiano en el momento de iniciarse el proceso en que la sentencia se dictó; no se opone a leyes u otras disposiciones colombianas de orden público; se encuentra ejecutoriada de conformidad con el Derecho alemán, y está debidamente autenticada y legalizada; el asunto sobre el cual recae no es de competencia exclusiva de los jueces colombianos; y en Colombia no existe proceso en curso ni sentencia ejecutoriada de jueces nacionales sobre el mismo asunto.

Finalmente, “…la homologación pretendida del fallo extranjero resulta viable y conducente, pues, por un lado, el artículo 154 del Código Civil, numeral 9º modificado por el art. 6º de la Ley 25 de 1992, de Colombia autoriza culminar el vínculo conyugal por mutuo consenso, causal que, itérase, sirvió de fundamento a la sentencia judicial en el país de origen (Alemania), y por otro, los restantes requisitos establecidos en la normatividad General Civil (arts. 605 y ss), como ya se dijo, fueron acatados cabalmente por la interesada”.

Por tales razones se concede el exequátur y se ordena “…la inscripción de esta providencia junto con la sentencia reconocida, en el registro civil de matrimonio y nacimiento de los cónyuges”.

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