Conferencia de La Haya: Principios sobre la elección del Derecho aplicable en materia de contratos comerciales internacionales

Por Claudia Madrid Martínez

En días pasados se publicó, en la página web de la Conferencia de La Haya, la versión en español de los Principios sobre la elección del Derecho aplicable en materia de contratos comerciales internacionales. Este trabajo ya había sido publicado en 2015 en inglés y francés, las lenguas oficiales de la Conferencia.

Además del texto de los Principios, esta nueva publicación incluye una cronología de los trabajos que iniciaron en 2006 y comentarios oficiales y ejemplos, en cada una de las normas que los componen.

Estos principios, que según su preámbulo contienen enunciados generales relativos a la elección del Derecho aplicable en materia de contratos comerciales internacionales, afirman la autonomía de la voluntad como regla general, y pueden utilizarse como modelo para instrumentos nacionales, regionales, supranacionales o internacionales; y para interpretar, completar y desarrollar normas de Derecho internacional privado. Además, pueden ser aplicados por tribunales judiciales o arbitrales.

Ellos establecen lineamientos para la elección del Derecho aplicable al contrato por las partes, con exclusión de los contratos de consumo y de los contratos de trabajo. Contienen un calificación bastante amplia de lo que ha de entenderse por contrato internacional, de manera que “un contrato es internacional salvo si las partes tienen sus establecimientos en el mismo Estado y la relación entre las partes y los demás elementos relevantes, independientemente del Derecho aplicable elegido, está vinculada únicamente con dicho Estado” (art. 1,2).

En su afirmación de la autonomía conflictual, estos Principios admiten que las partes –de manera expresa, o que resulte claramente de las disposiciones del contrato o de las circunstancias (art. 4)– puedan elegir el Derecho aplicable a la totalidad o a una parte del contrato; pueden elegir diferentes Derechos para diferentes partes del contrato; salvo la validez formal del contrato y los derechos de terceros, pueden realizar o modificar su elección en cualquier momento; y pueden elegir un Derecho que no esté vinculado con el contrato ni con las propias partes (art. 2).

Además, en su artículo 3, abren la posibilidad a la elección de “normas de Derecho generalmente aceptadas a nivel internacional, supranacional o regional como un conjunto de normas neutrales y equilibradas, salvo estipulación en otro sentido del Derecho del foro”.

Estas reglas generales se acompañan por principios relativos a la validez formal del acuerdo de elección (art. 5) y a la determinación de si, efectivamente, hubo elección del Derecho aplicable (art. 6); a la separabilidad del acuerdo de elección (art. 7); a la exclusión del reenvío en esta materia (art. 8); al ámbito de aplicación del Derecho elegido (art. 9); a la cesión de crédito (art. 10); y a la determinación del establecimiento (art. 12).

Además, incluyen una muy interesante norma sobre la aplicación de las leyes de policía y el orden público del foro, permitiendo la consideración de estas figuras en el caso de un Derecho extranjero, situación que no luce novedosa en el caso de las leyes de policía, pero sí en el caso del orden público. La norma cierra admitiendo la consideración del orden público o las leyes de policía de un Derecho distinto al elegido por las partes, “si el tribunal arbitral tiene la obligación o el derecho de hacerlo” (art. 11).

Estos Principios ya han servido de modelo para el legislador paraguayo –y así fue reseñado en nuestro blog. Desde Cartas Blogatorias estaremos pendientes de su consideración por otros ordenamientos jurídicos.

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