México: normas de conflicto de Jalisco y el matrimonio celebrado en el extranjero

Por María Mercedes Albornoz

En ocasión de la resolución del Amparo directo 292/2015, 25 de septiembre de 2015, además de la Tesis Aislada III.2o.C.42 C (10a.) sobre derecho aplicable a la nulidad de un matrimonio celebrado en el extranjero, reportada antes en Cartas Blogatorias, el Segundo Tribunal Colegiado en Materia Civil del Tercer Circuito emitió otras dos Tesis Aisladas acerca de las normas de conflicto.

La primera de ellas es la Tesis Aislada III.2o.C.44 C (10ª.), acerca de la función de las normas de conflicto. Tomando en cuenta que tales normas regulan casos vinculados con distintos sistemas jurídicos y que determinan cuál es el que imperará, el referido tribunal ha entendido que la función de las normas de conflicto consiste en garantizar que cada caso se resuelva con base en un solo sistema jurídico, favoreciéndose así la seguridad jurídica de las partes.

La tesis indica lo siguiente:

NORMAS DE CONFLICTO. SU FUNCIÓN

Históricamente, el estudio del derecho internacional privado se ha dividido en cuatro partes: nacionalidad, condición jurídica de los extranjeros, conflictos de leyes y competencia judicial. De tales tópicos, el que ha sido objeto de mayor análisis por parte de un importante sector de la academia es el relativo a los conflictos de leyes (Staelens Guillot, Patrick, “Diccionario jurídico mexicano”, tomo II, UNAM, páginas 171 a 173 y 221 a 224; García Moreno, Víctor Carlos, “Derecho conflictual”, UNAM, México, 1991, páginas 8 a 10). Éstos se presentan cuando una relación jurídica contiene elementos que la vinculan con dos o más sistemas jurídicos. Dentro de los instrumentos que el derecho conflictual ha desarrollado para solucionar las concurrencias normativas derivadas de la existencia de diversos sistemas jurídicos, destacan las normas de conflicto. Dichas disposiciones sirven para determinar, en un caso que guarde relación con dos o más sistemas jurídicos nacionales diferentes, cuál es el que imperará para resolver la controversia; entonces, la función de las normas de conflicto es garantizar que cada punto conflictivo se resuelva con base en un solo sistema jurídico, lo que favorece la seguridad jurídica de los justiciables.

La segunda tesis a la que nos referimos es la Tesis Aislada III.2o.C.45 C (10a.). En esta tesis el tribunal retoma la función general de las normas de conflicto y luego alude a las fuentes de las mismas. De su texto se infiere que las normas de conflicto pueden ser de fuente internacional o supranacional, o bien de fuente interna. Se aclara que en este último supuesto “se trata de un derecho interno que se proyecta a situaciones internacionales”. Ante la ausencia de normas de fuente internacional, que gozan de mayor jerarquía normativa, se recurre a las de fuente interna. El tribunal observa que “la mayoría de las reglas de derecho internacional privado se encuentran previstas en los Códigos Civiles de los Estados”; es decir, de las entidades federativas que conforman la República Mexicana. Inmediatamente después alude al caso de Jalisco, estado donde tiene asiento el tribunal.

Con respecto al caso de Jalisco se destacan tres de las fracciones del artículo 15 del Código Civil local y se las vincula con la disolución en Jalisco de un matrimonio celebrado fuera de México. Asimismo, se extrae de ellas ciertas consecuencias, o bien simplemente se la parafrasea. Veamos:

1. Fracción I: “”El estado civil y la capacidad de las personas físicas se rige por el derecho del lugar de su domicilio.” De acuerdo con el tribunal, esta norma “confirma que tratándose del estado civil o de la capacidad de las personas que demanden la disolución de un matrimonio celebrado en el extranjero ante los tribunales de Jalisco, deberán tener, uno o ambos, su domicilio en dicha entidad pues, de lo contrario, el tribunal no tendrá competencia para conocer de la controversia (ley domiciliar)”. Cabe señalar que la norma transcripta no establece el foro del domicilio; únicamente indica que el tribunal competente resolverá las cuestiones de fondo aplicando la ley del domicilio. El tribunal continúa, agregando que “asimismo, dicho principio consagra la prevalencia de la ley del foro “lex fori” para acreditar el estado civil y la capacidad de las personas. En este sentido, es la propia ley del foro la que establece que el estado civil contraído en el extranjero, debe acreditarse con las constancias expedidas en el lugar en que se celebró el acto jurídico.” Entendemos, sin embargo, que se trata de una norma de conflicto bilateral que no le está confiriendo preferencia a la lex fori sino que, al contrario, adopta un criterio neutro escogiendo el domicilio como punto de conexión. La aplicación del derecho sustantivo extranjero o el del foro, dependerá de los elementos fácticos del caso concreto. También resulta excesivo procurar extraer de la fracción I del artículo 15 la consecuencia de que el estado civil adquirido en el extranjero se debe acreditar con las constancias expedidas en el lugar de celebración del acto jurídico.

2. Fracción IV: “La forma de los actos jurídicos se regirá por la legislación del lugar en que se celebren, pero las partes involucradas en ellos, residentes fuera del Estado, quedan en libertad para sujetarse a las formas prescritas por este código, cuando el acto vaya a tener ejecución dentro del territorio del mismo.” El tribunal indica que esta fracción “establece la regla “locus regit actum”, según la cual, la ley aplicable a la forma de los actos es la del lugar de su celebración” y concluye que “Por tanto, en una controversia en la que se alleguen documentos extranjeros, es factible aplicar extraterritorialmente en Jalisco, las normas del Estado extranjero, conforme a las que se celebró el acto jurídico”.

3. Fracción VII: “El derecho extranjero será aplicable en el Estado en casos de reciprocidad, siempre y cuando, con su aplicación, no se infrinjan normas prohibitivas o de interés público vigentes en Jalisco.” Al respecto, el tribunal entiende que la fracción VII del artículo 15 “establece una regla conflictual, en la que será aplicable la ley del foro (lex fori), en caso de que no exista reciprocidad con el Estado extranjero cuya ley se pretenda aplicar de manera extraterritorial”. En realidad, más que establecer una norma de conflicto, esta fracción condiciona la aplicabilidad del derecho extranjero al que en un caso concreto podría conducir una norma de conflicto (por ejemplo, las fracciones I o IV del mismo artículo), a la existencia de reciprocidad y al respeto del orden público jalisciense.

El texto completo de la tesis comentada es el siguiente:

NORMAS DE CONFLICTO. REGLAS ESPECÍFICAS PARA RESOLVERLO ESTABLECIDAS EN EL ARTÍCULO 15 DEL CÓDIGO CIVIL DEL ESTADO DE JALISCO.

Las normas de conflicto sirven para determinar, en un caso que guarde relación con dos o más sistemas jurídicos nacionales diferentes, cuál es el que imperará para resolver la controversia. Ante la falta de un legislador internacional o supranacional, éstas parten del derecho nacional de cada Estado, por lo que se trata de un derecho interno que se proyecta a situaciones internacionales. Al respecto, debe destacarse que la mayoría de las reglas de derecho internacional privado se encuentran previstas en los Códigos Civiles de los Estados (aunque ello no excluye que se contemplen en instrumentos jurídicos internacionales, en cuyo caso gozarán de mayor jerarquía). En el caso de Jalisco, para resolver un conflicto de leyes, debe tomarse en consideración el artículo 15 del Código Civil local, que establece tres normas de conflicto específicas: 1) La fracción I al disponer: “El estado civil y la capacidad de las personas físicas se rige por el derecho del lugar de su domicilio.”, confirma que tratándose del estado civil o de la capacidad de las personas que demanden la disolución de un matrimonio celebrado en el extranjero ante los tribunales de Jalisco, deberán tener, uno o ambos, su domicilio en dicha entidad pues, de lo contrario, el tribunal no tendrá competencia para conocer de la controversia (ley domiciliar); asimismo, dicho principio consagra la prevalencia de la ley del foro “lex fori” para acreditar el estado civil y la capacidad de las personas. En este sentido, es la propia ley del foro la que establece que el estado civil contraído en el extranjero, debe acreditarse con las constancias expedidas en el lugar en que se celebró el acto jurídico. 2) La fracción IV al prever: “La forma de los actos jurídicos se regirá por la legislación del lugar en que se celebren, pero las partes involucradas en ellos, residentes fuera del Estado, quedan en libertad para sujetarse a las formas prescritas por este código, cuando el acto vaya a tener ejecución dentro del territorio del mismo.”, establece la regla “locus regit actum”, según la cual, la ley aplicable a la forma de los actos es la del lugar de su celebración. Por tanto, en una controversia en la que se alleguen documentos extranjeros, es factible aplicar extraterritorialmente en Jalisco, las normas del Estado extranjero, conforme a las que se celebró el acto jurídico. 3) La fracción VII al señalar: “El derecho extranjero será aplicable en el Estado en casos de reciprocidad, siempre y cuando, con su aplicación, no se infrinjan normas prohibitivas o de interés público vigentes en Jalisco.”, establece una regla conflictual, en la que será aplicable la ley del foro (lex fori), en caso de que no exista reciprocidad con el Estado extranjero cuya ley se pretenda aplicar de manera extraterritorial.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *