Venezuela: Obligaciones en moneda extranjera y control de cambio

Por Claudia Madrid Martínez

En reciente decisión, la Sala de Casación Civil del Tribunal Supremo de Justicia venezolano determinó la manera en que ha de ejecutarse en Venezuela una obligación denominada en moneda extranjera, debido al control de cambio. Mas antes de reseñar tal solución es necesario aclarar ciertos conceptos.

Aunque en Venezuela está consagrada la garantía de libre circulación de divisas en el artículo 121 de la Ley del Banco Central, ésta se encuentra restringida desde 2003, año en el cual se estableció un sistema de control de cambios, a través del cual el Banco Central centraliza la compra y venta de divisas en el país; y la administración, control y establecimiento de requisitos, procedimientos y restricciones requeridos para la ejecución de tal limitación corresponde actualmente al Centro Nacional de Comercio Exterior (Cencoex).

A través del control de cambios se ha limitado el acceso de los nacionales y residentes a los mercados internacionales de divisas, de manera que –según se ha admitido– el deudor de una obligación en moneda extranjera no puede cumplir con su obligación en la especie pactada, sin haber previamente cumplido con las formalidades necesarias, según el estatuto cambiario correspondiente.

No es que las obligaciones en moneda extranjera estén prohibidas, es decir, no se trata de establecer el curso forzoso de la moneda. Este régimen se basa más bien en un sistema de venta obligatoria de divisas al organismo competente, tanto por parte del sector público como por parte del sector privado. Por ello, este límite puede interpretarse como una dificultad en el cumplimiento de la obligación, que hace necesario determinar la posición del deudor frente a su acreedor en estos casos.

Según ha aceptado la doctrina venezolana, en presencia de un régimen de control de cambio, habiendo sido fijada la moneda extranjera como moneda de cuenta, la falta de acceso a los mercados de divisas no imposibilita el cumplimiento de la obligación, pues la misma puede ser aun ejecutada en el equivalente en moneda de curso legal en el lugar de pago.

Si en cambio la moneda extranjera se fija como moneda de pago, la limitación impuesta al deudor para acceder al mercado de divisas puede hacer más difícil o imposible el cumplimiento de la obligación. Si el cumplimiento se hace más oneroso, la solución dependerá de lo dispuesto en la ley que rige el contrato, en relación con la procedencia de la teoría de la imprevisión. Si, en cambio, se hace imposible, el deudor se liberará entregando el equivalente en moneda de curso legal.

Ahora bien, actualmente en Venezuela se encuentran vigentes tres tipos oficiales de cambio. El primero es el llamado cambio oficial – 6,30 bolívares por dólar–, reservado a la importación de medicinas y alimentos de primera necesidad. Al lado de éste se ha establecido un Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD) que, a su vez establece dos tipos de cambio: el dólar SICAD I, cuyo precio es fijado a partir de las subastas del Banco Central y que se mantiene alrededor de 10,80 bolívares por dólar. Este tipo de cambio se usa para las remesas, las compras a través de internet y para los viajeros que lo solicitan, lo cual incluye el pago de pasajes aéreos. Sin embargo, en las subastas, solo pueden participar empresas y no particulares.

Finalmente, está el dólar SICAD II, cuyo precio fluctúa entre 40 y 50 bolívares por dólar. A este tipo de cambio pueden optar todos, sin límites de monto –siempre dentro de las cantidades que ofrezca el gobierno– y permite el ahorro en moneda extranjera.

Además de estos tipos oficiales de cambio, en el mercado paralelo, al día de hoy, el dólar de Estados Unidos se cotiza a 91,77 bolívares por dólar.

Aclarado brevemente el enrevesado sistema cambiario venezolano, volvemos a la decisión. Se trataba de la solicitud de ejecución de una obligación pecuniaria expresada, parcialmente, en dólares de Estados Unidos, ejercida por la viuda de la víctima, contra la compañía aseguradora de la misma. La cantidad denominada en dólares derivaba de los gastos de hospitalización en un centro de salud ubicado en Estados Unidos y los intereses generados por tal cantidad, también denominados en dólares.

Ante tal solicitud, la Sala ordenó el pago de “La cantidad de ciento sesenta mil seiscientos treinta y ocho dólares americanos con setenta céntimos (US $ 160.638,70) por concepto de gastos generados con ocasión a la hospitalización del asegurado fallecido Carlos Enrique Lozada Morales, en ‘The Cleveland Clinic Fundation’, o su equivalente en moneda nacional, conforme a lo previsto en el artículo 117 de la Ley del Banco Central de Venezuela, el cual deberá calcularse con base en el ‘Tipo de Cambio Promedio Ponderado del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)’, emanado del Banco Central de Venezuela, según lo reglado en los Convenios Cambiarios números 27 y 28, publicados en la Gaceta Oficial de la República Bolivariana de Venezuela N° 40.368 y 40.387, en fechas 10 de marzo y 4 de abril de 2014, respectivamente, convenios éstos que autorizan que personas jurídicas de carácter privado, similares a la condenada a pagar, puedan realizar operaciones de compra y venta, en moneda nacional, de divisas en efectivo así como de títulos valores denominados en moneda extranjera, emitidos por la República, sus entes descentralizados o por cualquier otro ente público o privado, nacional o extranjero, que estén inscritos y tengan cotización en los mercados internacionales” (resaltado nuestro).

Con tal disposición, la Sala admite cierta alternatividad al permitir a la demandada realizar el pago en dólares o en su equivalente en moneda nacional. Alternatividad que no parece admitirse en materia de intereses, pues la propia Sala ordenó su pago “…sobre la base de ciento sesenta mil seiscientos treinta y ocho dólares americanos con setenta céntimos (US $ 160.638,70), en su equivalente en moneda nacional de conformidad con lo previsto en el artículo 117 de la Ley del Banco Central de Venezuela, intereses éstos que deberán calcularse mediante experticia complementaria realizada por expertos señalados o designados por el tribunal a quo, conforme a lo previsto en el artículo 249 del Código de Procedimiento Civil, quienes efectuarán dicho cálculo tomando como base el referido ‘Tipo de Cambio Promedio Ponderado del Sistema Cambiario Alternativo de Divisas (SICAD II)’, en el período comprendido desde el 2 de octubre de 2001, inclusive, hasta el día 26 de junio de 2002, fecha en la que se interpuso la demanda”

2 comentarios en “Venezuela: Obligaciones en moneda extranjera y control de cambio

  1. Buenas tardes. Interesante publicación. Una lástima que no esté el artículo completo y la idea se corte en la frase “en el período comprendido desde el 2 de octubre de 2001, inclusive, hasta el día 26 de junio de 2002, fecha en la que se interpuso la dem”.

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