Reporte de evento: Segunda semana del Curso de Derecho Internacional – Organización de los Estados Americanos

Por Florencia S. Wegher Osci*

“Aprender es abrirse a los afanes
y ¿por qué no? también a la utopía”.-
– M. Benedetti

“Las personas tienen que soñar,
si no las cosas no suceden “.-
– O. Niemeyer

Las citas con las que comienza esta crónica no son caprichosas, en efecto –creo– responden al prisma a partir del cual es posible leer los diferentes ejes propuestos a lo largo de las clases, esto es, la idea de considerar al ámbito de la Organización de Estados Americanos como un espacio propicio para la discusión y el desarrollo continuo y sostenido del Derecho internacional en el continente.

La segunda semana del XLI Curso de Derecho Internacional de la Organización de los Estados Americanos estuvo principalmente dedicada al análisis de la región americana en su etapa de consolidación y fortalecimiento, pero también a sus retos y desafíos.

Con esta impronta, las exposiciones se centraron en diferentes problemáticas que permean el trabajo de la OEA y que, aunque no son privativas de las Américas, se presentan con características particulares en los países del continente.
Así, Dante Negro –Director del Departamento de Derecho Internacional de OEA– presentó el trabajo realizado en el seno de la institución en materia de discriminación, resaltando la necesidad de comprender la dinámica de trabajo de este espacio en la elaboración de convenciones, resoluciones y documentos en general, en relación con el insoslayable aspecto político que atraviesa a la actividad de la Organización. En relación a ello se refirió al desarrollo progresivo de los derechos principio, característica que signa el trabajo de los departamentos y comisiones de OEA.

El Prof. Jean-Michel Arrighi –Secretario de Asuntos Jurídicos de la Organización– se refirió a la construcción de un orden jurídico interamericano, haciendo especial énfasis en la necesidad de pergeñar un sistema de solución de controversias acorde a las singularidades e inquietudes americanas. En efecto, la arquitectura normativa gestada en este espacio americano responde a principios de alcance internacional como el de no intervención y el de solución pacífica de controversias, muy fuertemente arraigados en la tradición de los sistemas jurídicos de los Estados miembro.

En este sentido, Arrighi destacó el carácter pionero del andamiaje institucional y legal diseñado por la OEA. Ejemplo de ello es la creación del primer tribunal internacional, la Corte Centroamericana de Justicia, que funcionó en su primera etapa entre 1908 y 1918 en comparación a otros sistemas continentales o universales a veces infructuosos. Destacó que es particularmente interesante el hecho de que la construcción del espacio regional que integran los Estados americanos se fortaleció como foro codificador y como espacio para la resolución pacífica de controversias sin guerras o mayores enfrentamientos, a diferencia de la experiencia europea.

Continuando con los diferentes aspectos relativos al funcionamiento de mecanismos de solución pacífica de diferencias en espacios integrados o regionales, el Prof. Roberto Ruiz Díaz Labrano –Miembro Titular del Tribunal Permanente de Revisión del Mercosur y profesor de Derecho internacional privado de la Universidad de Asunción– desarrolló durante tres jornadas los aspectos esenciales de la construcción del sistema del Mercado Común del Sur, partiendo de la concepción de la integración regional como un fenómeno que no aparece aislado, sino consecuencia de una necesidad emergente del mandato constitucional de procurar el progreso de los pueblos.

Además, Ruiz Díaz Labrano remarcó que la integración regional se presenta como un mecanismo que permite la puesta en común de políticas de progreso entre los Estados dando lugar a una mayor representatividad política en la esfera internacional de los países del Mercosur y de otros espacios de integración regional.

Roberto Rojas –Oficial Jurídico del Departamento de Derecho Internacional de la OEA– expuso los trabajos sobre la Cultura de Paz que son llevados a cabo por la propia Institución y por las Naciones Unidas, y urgió a los distintos actores políticos a diseñar políticas que breguen por la solución justa y no violenta de los conflictos.

Luis García Corrochano –Profesor de Derecho Internacional Público de la Academia Diplomática del Perú– se refirió a la proliferación de tribunales internacionales, sus espacios de trabajo y la posibilidad de que estas jurisdicciones lleven a la fragmentación del Derecho internacional y señaló las potenciales contradicciones que podrían darse entre las cortes.

Ya en el final de la semana contamos con la presencia de dos representantes del Alto Comisionado de Naciones Unidas para los Refugiados. Juan Carlos Murillo –Asesor Jurídico Regional para ACNUR, Costa Rica– que abordó los retos del sistema de protección para refugiados, tanto a nivel regional como universal, y las posibles estrategias integrales que podrían solucionar estas problemáticas en miras a las discusiones en el ámbito de “Cartagena + 30”.

Por su parte, Juan Ignacio Mondelli –Oficial Regional de Protección de Apátrida, ACNUR– analizó los avances en materia de la consagración del derecho humano a la nacionalidad y el problema de los apátridas, con especial referencia a la labor del Alto Comisionado en la búsqueda de su erradicación en el espacio de las Américas.

* Abogada egresada de la Universidad Nacional del Litoral, maestranda en Derecho Internacional Privado en la Universidad de Buenos Aires, docente de Derecho Internacional Privado en la Universidad Nacional del Litoral y miembro de la Asociación Americana de Derecho Internacional Privado, ASADIP.

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