Caso del día: Cermesoni vs. Maneiro

Un buen avance: ejecución de una medida cautelar sin más requisitos que los exigidos por el Estado requirente

Por Javier Ochoa Muñoz

Hoy hemos tomado el caso de lettersblogatory.com. Nuestro colega Ted Folkman dio con un caso muy interesante para los litigios internacionales en el espacio iberoamericano en materia de divorcio. Tengamos en cuenta que en la región ha sido harto discutida la posibilidad de hacer efectiva la tutela cautelar a través de cartas rogatorias.

Se trata del asunto Cermesoni v. Maneiro, decidido por la Corte de Apelaciones del Tercer Distrito del Estado de Florida, en fecha 6 de agosto de 2014.

Carolina Cermesoni Maneiro presentó en Buenos Aires, una demanda de divorcio contra su esposo, Jorge Raúl Cermesoni. Ambos son ciudadanos argentinos y residenciados en Argentina. Considerando que el marido tenía cuentas bancarias en Wells Fargo y Citibank en Miami, el Tribunal argentino, a través de una carta rogatoria, solicitó a los tribunales de Estados Unidos la congelación de la mitad de los fondos en las cuentas. De acuerdo a los alegatos del marido, dicha cantidad era cercana a los USD 3 millones.

La Corte de Circuito del Condado de Miami Dade, que conoció el asunto, ordenó la ejecución de la medida, solicitando una fianza de solo USD 100. El marido solicitó, sin éxito, aumentar el monto de la fianza, por lo cual apeló. La Corte de Apelaciones del Estado de la Florida decidió la apelación confirmando la decisión, es decir, negando también la solicitud de aumentar el monto de la fianza.

Uno de los argumentos principales de la decisión, fundamentado en razones de “comity”, se sostenía en el hecho de que el procedimiento principal estaba radicado en Argentina, país cuya legislación no exige la fianza para el cumplimiento de la orden de congelación, por lo que la rogatoria debía ejecutarse sin exigencias más severas. Así, “If the foreign court which has jurisdiction over the subject matter and the non-resident parties does not deem it appropriate to impose a bond, we see no reason the Florida court should insinuate itself into the case and impose its own local requirement”.

Aunque sin duda, esta decisión puede considerarse como favoreciendo el principio de cooperación, según destaca acertadamente Ted, el tribunal argentino habría emitido el exhorto o carta rogatoria de conformidad con la Convención Interamericana sobre Exhortos y Cartas Rogatorias, aunque la misma no resulta aplicable a este caso, por tratarse de una medida coercitiva, materia que queda expresamente excluida de dicha convención de acuerdo con la parte final de su artículo 2, norma de conformidad con la cual, “La presente Convención no se aplicará a ningún exhorto o carta rogatoria referente a actos procesales distintos de los mencionados en el Artículo anterior; en especial, no se aplicará a los actos que impliquen ejecución coactiva”.

Pero el hecho de que la Convención no se aplique, no es determinante: “por supuesto, un tribunal estadounidense puede dar asistencia judicial a un tribunal extranjero, incluso en ausencia de la obligación de un tratado”, son las palabras finales de Ted.

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