Caso del día: CIMC Rafles Offshore Limited e outro v. Schahin Holding, S.A. e outros – SEC N.9880 – US (2013/0296479-3)

Consolidación del principio arbitral Kompetenz-Kompetenz por los tribunales brasileños

Por Renata Alvares Gaspar*

Se trata de un proceso de homologación de laudo arbitral extranjero, originario de Estados Unidos de América, proferido por el Centro Internacional para Resolución de Disputas (CIRD), de la Asociación estadounidense de Nueva York. La CIMC Rafles, vencedora en el arbitraje, requiere ante el Superior Tribunal de Justicia (STJ) brasileño el reconocimiento del laudo arbitral, ya que la parte perdidosa no lo ha cumplido voluntariamente. Citada para el proceso de homologación, la Schahin Holding ha requerido y alegado lo siguiente:

i. suspensión del proceso de homologación por 18 meses, por estar en curso, en Londres, un arbitraje referente a supuestos contratos conexos;

ii. sigilo respecto del proceso judicial de homologación, ya que dos de las empresas involucradas tendrían que presentar pruebas en el arbitraje en curso en Inglaterra;

iii. que el monto de condenación pecuniaria es menor en razón del arbitraje que está en curso en Londres;

iv. que el laudo objeto del proceso de homologación no puede ser ejecutado en el país de origen, ya que le falta requisito específico, de conformidad con las leyes neoyorquinas, de ratificación/homologación sumaria ante el poder judicial local 1;

v. que el laudo está siendo ejecutado en Nueva York, estando parte de la condena cerca de ser pagada, por lo que entiende que el laudo se torna ilíquido, lo cual, desde su perspectiva obstaculiza el proceso de reconocimiento; y

vi. alega la nulidad del laudo por haber juzgado citra petita, ya que declinó competencia respecto al “conjunto de contratos interdependientes y conexos”.

Schahin Holding pide que la homologación sea denegada, debido a la violación de diversas normas legales y constitucionales del sistema jurídico interno.

Ante tal panorama, el STJ tenía entre manos las siguientes cuestiones centrales que requerían un duro enfrentamiento y la toma de una firme posición jurídica: i. reconocer la litispendencia internacional 2 ; ii. homologar ante la ausencia de fuerza ejecutiva del laudo en el país de origen; 3 y iii. decidir sobre el principio Kompetenz-Kompetenz; 4 y el orden jurídico nacional, en especial, respecto a la conexidad de causas alegadas por la parte requerida.

Bien, el Tribunal de reconocimiento no ha decepcionado. Amparado en la cuota del ministerio fiscal que actúa en esta especie procesal como custos legis, desechó todas las alegaciones y solicitudes, afirmando que la decisión objeto del proceso cumplía con todos los requisitos determinados por el régimen jurídico aplicado para la concesión de la homologación.

De tal suerte, en la opinión que hemos defendido desde 2009 (R. Alvares Gaspar: São Paulo, 2009), el tribunal decidió lo siguiente: i. que el sistema jurídico nacional, de forma sencilla y llana, no reconoce la litispendencia internacional, tanto dentro del ámbito judicial, cuanto arbitral. Razón por la cual, el hecho de estar tramitando un procedimiento arbitral conexo en otro país –Inglaterra–, en nada obstaculiza el reconocimiento del laudo objeto del proceso de homologación (inteligencia del artículo 90 del Código de Proceso Civil); ii. que la fuerza ejecutiva del laudo se mide por la ley del lugar donde se busca su reconocimiento.

Como en Brasil no hay, desde la entrada en vigor de la Ley de Arbitraje (LA) en 1996, la necesidad de homologación judicial del laudo, sino que éste, una vez proferido y vinculante para las partes, puede y debe ser reconocido y, por lo tanto, homologado por el tribunal nacional; y iii. que según la LA, el árbitro es quien tiene la competencia para decidir sobre su propia competencia (art. 8). Si el tribunal arbitral neoyorquino entendió que no era competente para decidir sobre los contratos sometidos a la corte arbitral inglesa citada en el proceso, el tribunal de reconocimiento no podía decidir de otra forma, bajo pena de herir de muerte la competencia del árbitro o del tribunal arbitral, lo que está prohibido por ley.

Sobre la consolidación del principio Kompetenz-Kompetenz dentro del sistema jurídico brasileño, tal decisión sigue otras tantas anteriores, como por ejemplo aquella proferida en el asunto SEC 6753, cuyo voto vencedor no dejó dudas sobre la postura del STJ al respecto, cuando afirma textualmente que “[…] realmente, la sumisión al arbitraje vía compromiso arbitral, por fuerza de las disposiciones del artículo 8 de la Ley de Arbitraje, transfiere al árbitro la competencia para analizar las cuestiones sobre la existencia, validez y eficacia de la convención arbitral.” 5

Y a modo de conclusión, lo que se quiere reiterar al comentar, a través de esta importante decisión, la forma en que se produce el diálogo entre el sistema estatal y el arbitraje, son las conclusiones a las que llegáramos en el 2009. En aquella ocasión afirmábamos que el futuro del arbitraje en Brasil era auspicioso. A través de la exhaustiva investigación que realizamos en aquél entonces, ya observábamos buenos aires dentro del poder judicial para el reconocimiento del arbitraje como vía idónea y adecuada para solucionar disputas.

Allí afirmábamos que “En el específico caso de Brasil, desde una perspectiva práctica pero enmarcada por toda la teoría desarrollada por el Derecho arbitral, lo que se ha podido notar de forma evidente, es un avance hacia la flexibilización tanto en los procesos de homologación como también en la interpretación jurídica a favor de la recepción de laudos arbitrales extranjeros. Ello se materializa no sólo en la normativa arbitral moderna que entró en vigor a finales de los años noventa, con la promulgación de la LAB, sino también con el posterior desplazamiento, en 2004, de competencia originaria para juzgar –e interpretar– las demandas de reconocimiento, poniendo de relieve que la recepción de decisiones extranjeras deja de ser cuestión de Estado para ser cuestión de Derecho, como debe ser dentro de un país democrático, donde los sistemas de accountability institucionales y horizontales, juegan un papel importante para la protección de la Justicia y de los Derechos fundamentales” (R. Alvares Gaspar: 2009, 273).

Referencias bibliográficas
Alvares Gaspar, R. Reconhecimento de Sentenças Arbitrais Estrangeiras no Brasil. Atlas: 2009.
González de Cossío, F. Kompetenz-Kompetenz a la mexicana: crónica de una muerte anunciada. Disponible en http://www.gdca.com.mx/PDF/arbitraje/KOMPETENZ.pdf
Walter Rechsteiner, B. Direito Internacional Privado: teoria e prática. Saraiva: 2008.
Decisiones manejadas: SEC 9.880 y AgRg en la SEC 854. Ambas disponibles en el sitio oficial del Superior Tribunal de Justicia, por número de expediente (www.stj.jus.br)


 

* Profesora investigadora de la Facultad de Derecho de la PUCCampinas/São Paulo/Brasil. Líder del Grupo de Pesquisa debidamente certificado por el CNPq, cuya línea de investigación es Cooperación Jurídica Internacional.

Notes:

  1. Muy a pesar de su alegación de que el laudo todavía no tiene fuerza ejecutiva según la legislación neoyorquina, afirma la requerida que este mismo laudo ya es objeto de ejecución, puesto haberse contra si medidas expropiatorias típicas de ejecución forzada, véase página 2 del Relatorio y Voto.
  2. En el actual código procesal nacional, la litispendencia estaba disciplinada en el artículo 90, y expresamente no la considerada en el ámbito internacional. O sea, el artículo referido niega la existencia de la litispendencia internacional, ya sea a favor o en contra de la parte residente o domiciliada en Brasil (B. Walter Rechsteiner: 2008, 333-344). Y a este respecto ya se tiene jurisprudencia consolidada a favor de una interpretación en este sentido del dispositivo legal citado, conforme corrobora el asunto AgRg na SEC 854-EX, cuyo entero tenor puede ser consultado en el sitio oficial del STJ, colocando el número indicado”.
  3. Sobre eso ya hemos tenido oportunidad de explicar que, desde la óptica del sistema jurídico nacional, el laudo no obligatorio es aquél que todavía no vincula las partes; al contrario, el que vincula es el proferido en definitiva por el árbitro o tribunal arbitral; el hecho de que no haya sido declarado judicialmente obligatorio según leyes locales, como el caso sub examem, no le quita el carácter obligatorio, máxime frente a otra jurisdicción, que no lo entiende este como un requisito específico (R. Alvares Gaspar: 2009, 176).
  4. Respecto a la Kompetez-Kompetenz, igualmente ya lo hemos debatido hasta la saciedad, exponiendo que según el sistema de reconocimiento brasileño, consustanciado en las normas jurídicas constantes en nuestra Ley de Arbitraje (1996) y de la Convención de Nueva York (1958), debe ser respetado, aunque sea a partir de su consideración de la teoría de los dos disparos o Kompetenz-Kompetenz a la mexicana (F. González de Cossío: 17). En cualquier caso el árbitro o tribunal es siempre el que tiene el primer disparo, como mínimo (R. Alvares Gaspar: 2009. 221-238).
  5. Cf íntegra de la decisión con su voto, en el sitio oficial del STJ de Brasil.

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