La deuda externa argentina antes los tribunales de Estados Unidos

Por Claudia Madrid Martinez

En 2001 Argentina incumplió las obligaciones del servicio de deuda por un  importe de 95.000 millones de dólares. Posteriormente, en 2005, el país ofreció a sus acreedores un canje por bonos de valor inferior, oferta que repitió en 2010. Argentina logró con estas propuestas acuerdos que cubrían el 92% de su deuda. La mayoría de los tenedores de bonos aceptaron la reestructuración, pero un 7% de ellos no lo hizo.

En ese 7% se encuentra NML Capital, Ltd., quien intentó al menos 11 demandas contra Argentina en Nueva York, por alrededor de USD 2,5 billones. Ante la imposibilidad de obtener el pago, NML Capital decidió demandar la ejecución a través de un post judgment litigation, en el cual solicitó además, un post judgment discovery information, de manera de determinar dónde se encuentran los bienes de Argentina y poder ejecutar las decisiones sobre los mismos.

En noviembre de 2012, la Corte Federal de Distrito para el Distrito Sur de Nueva York, en manos del juez Thomas Griesa, condenó a Argentina a pagar USD 1.330 millones. Esta decisión supone la primera interpretación conocida de la cláusula pari passu. Una cláusula que ha aparecido en las emisiones de bonos desde hace más de 100 años, sin plantear muchas controversias y que implica el tratamiento igualitario que ha de darse a los acreedores.

Al respecto, el Juez Griesa decidió que si Argentina pagaba a los acreedores que participaron en la reestructuración y no a quienes no lo hicieron estaría violando la cláusula pari passu, sosteniendo que el pago debía ser a prorrata. Con lo cual se prohibió a Argentina pagar a los acreedores que participaron en los canjes de 2005 y 2010 si no les paga también a los demandantes.

Aunque la decisión se confirmó en apelación, la Corte de Apelaciones pidió al juez Griesa que explicase la fórmula de pago a aplicar, conforme a la cláusula. En tal sentido, el juez afirmó que Argentina debía pagar a cada uno la deuda que vence. De manera que a quienes participaron en el canje se les pagaría el porcentaje de su deuda que vence y a los demandantes el total de su deuda vencida. A estos últimos debía pagárseles en primer término.

Argentina solicitó la revisión de las decisiones de primera y segunda instancia ante la Corte Suprema, la cual confirmó la decisión de la Corte de Apelaciones, en una sentencia dictada el pasado 16 de junio.

En esta decisión destaca el tratamiento dado al tema de la inmunidad de los Estados, a través de un análisis de la posible aplicación de la Foreign Sovereign Immunities Act. Así, luego de exponer la evolución de la inmunidad de jurisdicción y su regulación en la citada Ley, la Corte entiende que el caso constituye una de las excepciones a la inmunidad, de manera que Argentina, al haber renunciado a su inmunidad de jurisdicción, se considera “…liable in the same manner and to the same extent as a private individual under like circumstances” (§1606).

En relación con la inmunidad de ejecución, la sentencia comienza por determinar que, en principio, los Estados extranjeros gozan de inmunidad de ejecución, salvo que realicen actividad comercial en Estados Unidos, o que se produzcan otras excepciones, tales como la renuncia a la misma. Luego reconoce que la Ley no establece prohibición alguna para la ejecución de una sentencia que se pronuncie sobre la localización de los activos del deudor. Su única disposición al respecto está referida a los supuestos que afecten materias penales o de seguridad nacional.

La Corte rechazó así la apelación de Argentina y, ante las divergencias de opiniones entre las partes, dispuso que “…the District Court will have to settle the matter”, con lo cual el caso vuelve a manos de Griesa, quien deberá decidir si se ejecutará y cómo se ejecutará la sentencia.

Para ello deberá considerar la estrategia que tome el Bank of New York Mellon, entidad en la cual Argentina depositó USD 539 millones para pagar a los bonistas del canje y que hasta el momento sólo ha presentado una moción para definir el futuro del dinero depositado por Argentina.

No es una cuestión menor que el Bank of New York Mellon quede en el medio de la contienda ya que, si envía el dinero de vuelta al Gobierno se exponen a juicios de los bonistas y, si no realizan el pago, se exponen a una demanda de la República Argentina. De hecho, el Gobierno argentino ya ha dejado transcender que analiza esa posibilidad.

En el supuesto de que no medien avances en las negociaciones, el Bank of New York Mellon podía llegar a enfrentarse a la situación de tener dos órdenes judiciales en conflicto, una que le ordene pagar, y la de Griesa, que le ordena no hacerlo.

En todo caso, de decidirse la apelación en contra de Argentina, el Estado deberá, en primer lugar, revelar dónde tiene bienes en el mundo para que los mismos sean eventualmente embargados y asegurar con ellos el cobro; y, en segundo lugar, deberá pagar unos USD 1.330 millones a los demandantes, acreedores que tenían bonos de la deuda argentina y no entraron en los canjes de 2005 y 2010.

 

2 comentarios en “La deuda externa argentina antes los tribunales de Estados Unidos

  1. Claudia y Javier

    Felicitaciones por el blog. Es una iniciativa realmente importante.

    Claudia, ademas de los temas importantes que tratas en el articulo, me interesa saber que piensas del precedente que el caso presenta para paises que estan negociando o quieren negociar su deuda externa. Por ejemplo, despues de este precedente en las cortes federales de EEUU, que precauciones debe (o puede) tomar un pais con acreedores norteamericanos? Debe hacer una negociacion por separado con diferentes terminos que pudieran aplicar a bonistas que no tienen aceso a las cortes y prodedimientos que ofrece NY? Y, hasta si Argentina hubiera tomado algunas de estas precauciones, no me queda claro que pudo evitar la situacion en que se encuentra. Como deben saber, NML NO era uno de los bonistas que decidio no participar en el canje original. Es una firma que compro los creditos en un mercado secundario con el proposito de demandar a Argentina en EEUU (como bien lo hicieron en multiples ocasiones hasta que tuvieron exito en NY). O sea, este es un caso en que “inversionistas” (considerados “buitres” por algunos) han creado un camino juridico para no solo beneficiarse con una resolucion de los creditos que adquirieron, pero que, al insertarse en el camino del pago de TODOS los bonistas, pudiera poner en juego la renegociacion que hizo un pais con la gran mayoria de sus bonistas.

    Me interesa conocer sus pensamientos y ideas y, de nuevo, los felicito por el blog!

    1. Estimado Andrés,
      gracias por visitar el blog y por tu comentario.
      En efecto, el que describes es el principal problema que plantearía la ejecución de la decisión en los términos en que fue tomada. De hecho, el gobierno de Argentina ha reconocido que no tendría problema en pagar a NML el monto establecido en la sentencia, mas si lo hace abriría las puertas a las demandas de los demás acreedores, incluso los que han negociado sus bonos, ello sobre la base de la cláusula de trato de igualitario, lo cual sí podría enfrentar a Argentina a una situación más grave desde el punto de vista económico. Y, desde luego tal precedente se haría extensivo a los demás países de la región. A ello se suma el hecho que comentas sobre la manera en que actúo NML, pues aunque –según reconocen algunos comentaristas argentinos– dentro del 7% de los acreedores que decidieron no renegociar sus bonos, hay acreedores de buena fe, también reconocen la presencia en tal grupo de los llamados “buitres”. Habrá que esperar la decisión de Griesa y la reacción de Argentina respecto de la misma.
      Saludos

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